Marlene Dietrich, el ángel azul.
"En Estados Unidos, el sexo es una obsesión; en otras partes del mundo, es un hecho" - Marlene Dietrich
Hace unos meses comencé a leer la extensa segunda biografía de Marlene en mi biblioteca: "Marlene Dietrich, para su hija Maria Riva". Mientras la leía, pensé que debía escribir sobre ella. La gran alemana que revolucionó la moda, el cine y las relaciones amorosas de las estrellas ante los ojos del público, todo ello con alcance internacional, influyendo en el mundo entero. Más que una estrella de cine, es un icono inmortal que ha perdurado a lo largo de generaciones, generando curiosidad por el mito que la rodea.
María Magdalena von Losch, o Marlene Dietrich, fue una actriz y cantante de origen alemán, nacida en Berlín y posteriormente nacionalizada en Estados Unidos. Siempre soñó con ser artista, comenzando como corista en "Las Chicas De Thielscher" y luchando por convertirse en la estrella que llegó a ser, trabajando en 56 películas a lo largo de su carrera.
Ya en su primera película, "El Ángel Azul" de 1930, Marlene dejó muy claras sus intenciones en la industria: no venía a jugar, venía a dejarlo todo. Esta película fue un gran proyecto, la primera banda sonora alemana que la consagraría en su país e internacionalmente, aunque había mucha expectación sobre su resultado. Ella interpreta a Lola, una joven cantante de cabaret que seduce a un profesor, quien se obsesiona con ella hasta el punto de perder la cordura. Su actuación marcó un antes y un después en el cine alemán, desatando la furia por esa nueva estrella emergente, producto del director Josef von Sternberg. Rápidamente ese año, su talento y belleza cautivaron a muchos más, traspasando las fronteras alemanas, al recibir una carta de los estudios Paramount, donde le ofrecieron un contrato para filmar en Estados Unidos.
Marlene en el set de "El Ángel Azul", radiante entre plumas y lentejuelas.En su siguiente proyecto, Marruecos, interpreta a Amy Jolly, una joven que viaja a Marruecos con el propósito de olvidar su pasado, pero en el camino se ve envuelta en un triángulo amoroso entre Le Bessiere (Adolphe Menjour) y Tom Brown (Gary Cooper). Una apasionante historia de amor combinada con un innovador vestuario de Marlene, en cuya creación participó, luciendo un traje negro mientras interpreta una de las escenas más memorables de la película, donde coquetea con una mujer y un hombre a la vez, demostró ser seductora sin hacer distinciones, causando furor en el público, una cualidad que la caracterizaría a lo largo de su vida. Aunque causó revuelo, cautivó con su impresión novedosa y su fuerte carácter frente a la cámara, totalmente exótico para la mirada norteamericana, aportando una frescura europea que dejaría al mundo entero boquiabierto. El estilo que mostró en esta cinta, además de caracterizarla para el resto de su carrera, continuó innovando y adaptándose a lo largo de su trayectoria, sin perder su verdadera esencia.
Marlene en “Marruecos” con el elegante atuendo que la convirtió en un icono.
En su siguiente papel en "El Expreso De Shanghai", continúa fiel a su estética, distante de todos, lo que la hace intocable. Con Sternberg, quien la realzó cada vez más, floreció y brilló ante la cámara. En esta película interpreta a Lily, una joven que emprende un viaje en tren expreso a Shanghai, aunque todo cambia cuando descubre que un antiguo amor viaja con ella, todo esto en el contexto de un peligroso viaje. El vestuario de esta película destaca por su extravagancia, con plumas y brillos que se convierten en protagonistas, recordándonos quién es la estrella. Marlene fue una pieza clave en la producción de esta película, eligiendo desde los colores y las siluetas hasta las plumas que iba a usar; cuidó hasta el último detalle para generar un impacto en el público, describiendo a su personaje y dándole profundidad a través de su vestimenta. Durante el rodaje, entabló una gran amistad con Anna May Wong, su compañera de reparto.
Varias fotos de Marlene en el set de "El Expreso De Shanghai" y, a la derecha, un recorte de periódico promocional de la película.
Luego hizo "La Venus Rubia", donde interpreta a Helen, una artista de cabaret cuyo marido le es infiel para conseguir dinero para mantener a su familia. Desde el primer momento en que Marlene leyó el guion, quedó fascinada por la historia, aunque hubo algunos contratiempos legales por parte del director y los estudios, la película se rodó y fue otro gran éxito para Marlene. Su interpretación generó empatía en el público, que la disfrutó. Una vez más, su vestuario destacó por usar un impecable traje blanco, con lentejuelas, mientras la vemos coquetear con su entorno y con el público que la observa, haciendo que el espectador sea cómplice de su erotismo. La elección del color en su vestimenta funciona como una especie de sarcasmo, donde se la ve blanca, pura y virgen, mientras que sus acciones, por muy buenas que sean, representan lo opuesto, mostrando la lucha moral interna por la que debe pasar.
Marlene participó en 60 películas a lo largo de su vida, lo que la convirtió en una figura clave de la historia del cine y la cultura pop. Su fuerte personalidad la catapultó a la cima, siendo una de las actrices mejor pagadas de su época y una de las más recordadas y queridas, ganándose el respeto y el reconocimiento por su valía. Desde su maquillaje y vestuario icónico hasta su personalidad, se convirtió en una gran inspiración y un modelo a seguir, demostrando fortaleza en una industria que suele menospreciar a las mujeres. Logró ganarse el cariño de muchos gracias a su sinceridad y transparencia; en una época en la que todas las estrellas mantenían el mismo perfil, ella destacó, marcando un antes y un después en el papel que desempeñaban las mujeres en todos los ámbitos de su vida, dejando una huella imborrable en el corazón de muchos.





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